Satiricosas. El olor de la mierda

Manú Dornbierer debe ser una de las peores escribidoras de la prensa escrita mexicana. Asomarse a sus textos no sólo implica enfrentarse a ideas incomprensibles por su desaseadaa redacción, su ortografía y puntuación muy por debajo de lo aceptable; también revela la estrechez ideológica de quien piensa que la crítica periodística se ejerce con adjetivos y ofensas, reduciendo los nombres a diminutivos, como si el recurso envileciera al aludido y no al periodista.
Su columna Satiricosas de este viernes 23 es un buen ejemplo de este “periodismo” tan ignorante como oportunista. Como Elena Poniatowska, nunca tan ocupada para no colgarse de alguna causa noble o firmar un desplegado de apoyo a la figura del momento, Dornbierer hoy se dice decepcionada de personajes y movimientos que en su momento le reportaron rentabilidad y de quienes obtuvo material y respaldo para su dudosa carrera de opinadora.
Andrés Manuel López Obrador será presidente en breve, pero el triunfo ha implicado pérdidas. Cuauhtémoc Cárdenas, la única gran figura de la izquierda mexicana en 20 años ha puesto distancia con el proyecto de López Obrador, no le extiende su apoyo incondicionalmente. Tampoco lo hace el EZLN y muchos que han roto con la idea política de un PRD que representa la peor cara de la izquierda.
Cárdenas creyó tras el fraude electoral de 1988 que Manú Dornbierer era una de esas voces independientes y le extendió la invitación para formar parte de un grupo que daría la lucha en los siguientes años, con ideas y propuestas. Hoy el ingeniero recibe denuestos de la opinadora quien no tiene empacho en escribir que tras el fraude Cuauhtémoc Cárdenas “no quiso defender su victoria y se rajó, dejándonos frustrados a sus partidarios so pretexto de que no quería ensangrentar al país simplemente porque se necesita valor para ganar y es mucho más comprometedor que perder”.
Aunque no menciona una sola aportación de la Izquierda Democrática Nacional en la posterior formación del México de la transición, la autora dice que Cárdenas no se ha ganado su título de líder moral del PRD. Cuauhtemoc, dice ella, no puede competir con López Obrador, porque además de su enorme popularidad, de su alta posibilidad ganar la elección, a diferencia de Cárdenas es capaz, de ser necesario, de defender su victoria.
La ligereza con que Manú Dornbierer afirma y califica es temeraria. Sus juicios no merecerían mayor análisis si no fuera porque sus exabruptos son vendidos como ejercicio periodístico libre. De ahí que cuando algún medio ha decidido retirarla de sus páginas la mujer alega censura.
Y sin embargo, no se necesita más que leerla, que intentar comprender su sintaxis y darse cuenta de que su voz es perfectamente prescindible.
Anuncios

2 comentarios en “Satiricosas. El olor de la mierda

  1. Como dijo un dia un panista al que mataron los panistas: que chistoso pais mi pais, que cuando alguien se expresa con rabia, con verdad con verguenza le llaman loco, hasta se fijan en las faltas de ortografia y lo indecente de sus palabras, a esos le llaman amargados, inconformes, pero al que es un cortesano o lame huevos le llaman peridista, por eso estamos como estamos. TENEMOS LO QUE NOS MERECEMOS.

  2. Y pensar que dí con tu blog cuando buscaba la dirección de correo de esa mujer que hasta flojera me da aprnderme su apellido, mejor lo dejamos como Manú. Coincido con lo que dices sobre ella. De hecho pretendía mandarle un correo para preguntarle si escribir con tanta amrgura es negocio o lo hace por placer, de su lado obscuro obviamente. En fin, felicidades por tu sitio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s